El golpe de calor se presenta cuando el organismo, enfermo o no, alcanza temperaturas de 39 a 41 grados, provocando que las personas expuestas no puedan controlar el calor normal de su cuerpo y pierdan la capacidad de sudar

La Dirección de Salud dio a conocer que el golpe de calor se presenta cuando el organismo, enfermo o no, alcanza temperaturas de 39 a 41 grados, provocando que las personas expuestas no puedan controlar el calor normal de su cuerpo y pierdan la capacidad de sudar.

Al no tener capacidad para sudar tampoco eliminan la temperatura excesiva del cuerpo. La función principal de la sudoración es regular la temperatura del organismo, los adultos mayores y los niños son más propensos a sufrir el golpe de calor.

 

Entre los síntomas se encuentran con el golpe de calor son: piel enrojecida, caliente y seca, pulso rápido y fuerte, dolor de cabeza, mareo y náuseas, confusión mental, pérdida del conocimiento o convulsiones.

En caso de presentar golpe de calor o insolación, se debe colocar al paciente en un lugar fresco o al menos a la sombra, aflojar su ropa, aplicar paños húmedos, darle de beber agua y llevarlo a la unidad médica más cercana.

Se recomienda no exponerse a los rayos solares directamente, usar ropa fresca, holgada y de colores claros así como aumentar el consumo de líquidos aún antes de tener sed.