Informan. Las diferencias entre el ganador y el segundo lugar son de pocos puntos. / CUARTOSCURO
De acuerdo con datos finales de pasadas elecciones en otras entidades del País, las diferencias entre el ganador y el segundo lugar son de pocos puntos y también de pocos votos.

Los pocos votos de diferencia entre ganador y segundo lugar en las elecciones de gobernador parecen una tendencia que crece en México; además también va en aumento la cifra de voto nulo.

De acuerdo con datos finales de pasadas elecciones en otras entidades del País, las diferencias entre el ganador y el segundo lugar son de pocos puntos y también de pocos votos.

Por ejemplo, en Tlaxcala, una entidad con pocos votantes, apenas 880 mil en el 2016 al elegir a Marco Antonio Mena Rodríguez, de la coalición del PRI, Verde, Panal y Partido Social, tuvo un porcentaje de votos de 32.49 por ciento, mientras que el segundo lugar, que fue el PRD, logró 30.13 por ciento de la votación.

La diferencia entre el primer y segundo lugar fue de 2.36 por ciento puntos, que traducido en votos fueron 13 mil 756. Sin embargo aquí también hubo una alta incidencia de voto nulo: 17 mil 848 votos que fue un 3.06 por ciento de la votación emitida. 

En Baja California, en el 2013, en el triunfo de Francisco Vega de Lamadrid, con una lista nominal similar a la de Coahuila, con 2 millones 400 mil votantes, el ganador de la coalición PAN con PRD, Panal y un partido local, le ganó al candidato del PRI por 2.66 por ciento de diferencia, es decir, apenas 25 mil 37 votos.

Sin embargo también en la elección de Baja California el voto nulo fue del 3.16 por ciento, que llegó a contabilizar 29 mil 770 votos sin valor para ninguna de las fuerzas políticas.

En Chiapas, en el 2006, en el triunfo de Juan Sabines del PRD-PT y Convergencia, la diferencia fue apenas del 0.53 por ciento, es decir, 6 mil 282 votos en una Lista Nominal de 2 millones 594 mil personas; también el voto nulo fue superior al 3 por ciento, con 36 mil 570 votos.