Los 54 comités municipales y distritales del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), iniciarán esta mañana los cómputos oficiales de votos a fin de determinar quién ganó la elección del domingo anterior en cada una de las tres pistas en las cuales se dividió ésta: la Gubernatura, los 38 ayuntamientos y los 16 distritos de mayoría relativa.

Los comités municipales son los órganos electorales que, al menos en apariencia, la tienen más fácil: su tarea se limita a revisar las casillas correspondientes a la elección del próximo Ayuntamiento y, salvo aquellos lugares en donde existe una disputa muy cerrada, el resultado ha podido anticiparse, con todo y el hecho de que el Programa de Resultados Electorales Preliminares (Prep), no computó el 100 por ciento de las actas.

En el caso de los comités distritales el asunto es menos sencillo: tendrán que comenzar con el cómputo de la elección de Gobernador y es justamente en esta pista en la cual existe una fuerte pugna entre los dos candidatos punteros: Guillermo Anaya del PAN y Miguel Riquelme del PRI.

Como se ha dicho desde el domingo anterior, habrá que prepararse para una larga jornada, pues debido a que el Prep no computó casi el 28 por ciento de las actas de la jornada electoral, no es posible anticipar el número de casillas cuyos votos deberán contarse nuevamente. El cálculo pesimista es que al menos las mil 19 casillas no registradas en el Prep tendrán que revisarse y eso implica de entrada un número importante de horas de trabajo.

Más allá de la tarea que implica el recuento de votos, lo que debe tenerse en cuenta es el clima caldeado que rodeará el ejercicio que deben llevar a cabo las autoridades electorales a partir de esta mañana. Se trata de un clima inédito en una elección estatal.

Como lo reportamos en esta edición, ayer, miles de coahuilenses salieron a marchar por lo que consideran un “intento” por arrebatarle el triunfo electoral al panista Guillermo Anaya, especie que dicho candidato ha difundido y que ha sido respaldada por la dirigencia nacional de su partido.

En este contexto deberá llevarse a cabo el cómputo de la elección y, eventualmente, el recuento de gran parte de los votos depositados en las urnas por los ciudadanos el domingo pasado. La oposición, como ya se dijo antes, se ha adelantado a las etapas electorales y ha decidido posicionar desde antes la idea de que no hay certidumbre en torno al resultado electoral.

Dos cosas parecen seguras en relación al ejercicio que comienza hoy:

La primera de ellas es que éste tendrá que arrojar un resultado aritmético según el cual uno de los dos candidatos que se dicen ganadores de la elección recibirá la constancia de mayoría —que le acredite como Gobernador electo— el próximo domingo.

La segunda es que, debido a las decisiones tomadas desde ahora por los partidos políticos, el fallo final —sea cual sea— mantendrá el clima de tensión en la entidad hasta que los tribunales decidan en definitiva quién tiene la razón en esta disputa.

Vale la pena por ello, que nos preparemos para un largo conflicto postelectoral.