Las campañas políticas tocan hoy a su fin y, de acuerdo con la mayoría de los sondeos de opinión –incluido el realizado por VANGUARDIA–, los electores “indecisos” serían quienes, en el último minuto, inclinarán el resultado de la jornada del próximo domingo a la cual estarían arribando hasta 4 candidatos con expectativas matemáticas de triunfo.

En términos estrictos pues, la contienda coahuilense estaría cumpliendo con la regla  politológica según la cual una democracia lo es en la medida en la cual existe incertidumbre respecto del resultado de las elecciones.

A partir de las 24 horas de hoy, y hasta las seis de la tarde del próximo domingo, ya no será posible publicar encuestas, lo cual implica que todos tendremos que esperar hasta que se publiquen los resultados del conteo rápido ordenado por la autoridad electoral coahuilense para saber quién ocupará la titularidad del Poder Ejecutivo estatal durante el siguiente sexenio.

Pero no es solamente la elección del Ejecutivo estatal la que se encuentra en juego, sino también los 25 asientos del Congreso local y la integración de los 38 ayuntamientos de Coahuila. Y los resultados de estas elecciones habrán de hacernos esperar aún más.

Esto es así, porque de acuerdo con las reglas de cómputo de las elecciones quienes se encarguen de recibir los votos de los coahuilenses en las casillas tendrán que contar, en primer lugar, los correspondientes a la elección de Gobernador y después los de las otras dos elecciones.

Por otra parte, mientras que se ha ordenado la realización de un conteo rápido para conocer la tendencia de la elección del Poder Ejecutivo estatal, no ocurre lo mismo con la de los integrantes del Congreso y los ayuntamientos, por lo cual en los últimos dos casos dependeremos totalmente de los resultados que fluyan a través del PREP.

Habrá que armarse de paciencia pues y asumir desde ahora que, incluso ante la posibilidad de resultados electorales cerrados, tendremos que esperar al cómputo oficial de votos el miércoles 7 de junio para saber quién gobernará en nuestro municipio o quién nos representará en el Congreso.

En este mismo sentido es necesario recordar que, en aquellos casos en los cuales la diferencia entre el primero y el segundo lugar sea menor a un punto porcentual, deberá realizarse nuevamente el cómputo de votos y que ello podría retrasar el conocimiento de los resultados oficiales de la elección hasta el sábado siguiente.

Ante tal escenario valdrá la pena tener en cuenta que el diseño legal de nuestros procesos electorales establece que los resultados oficiales sólo se emiten una vez que se han realizado los cómputos respectivos y para que tal determinación pueda realizarse existen procedimientos específicos que la autoridad electoral está obligada a desahogar.

Habrá que asumir pues que la incertidumbre, como característica inherente de la democracia, puede obligarnos a esperar más de lo que desearíamos el surgimiento del resultado final de los comicios del próximo domingo.