Aquerer y no, durante meses los coahuilenses fuimos bombardeados por mensajes, ataques, promesas y planteamientos, a veces sinceros pero la mayoría, seguramente, interesados. Con esa tormenta los candidatos y partidos políticos buscaron ganar nuestro favor, para que se materializara en un voto.

Así, más mal que bien, independientes o abanderados por partidos o por coaliciones, quienes aspiran a ser Diputados locales, Alcaldes o Gobernador, ya hicieron la mayor parte de la tarea que les correspondía en este nuevo y largo proceso electoral.

Ahora es el tiempo del elector, la hora del ciudadano responsable que –igual que en el Estado de México, Nayarit y Veracruz, donde también este domingo hay comicios– tiene en sus manos el verdadero poder de la democracia: expresar sus deseos y convicciones con sus votos.

Pueden esgrimirse muchos factores para tratar de convencer a alguien de la necesidad, de la urgencia casi, de participar en las jornadas comiciales como la de este 4 de junio.
Cada uno sabrá por quién y por qué votar, pero lo importante es hacerlo.

Este es nuestro momento, el momento del votante. Decir que podemos hacer historia no es solo una frase. Este año es real. Tú mandas. Vota.