Los candidatos al Gobierno del Estado, a las 38 alcaldías y los aspirantes al Congreso estatal, llegan a la recta final de sus campañas. En los próximos 10 días habrán de realizar sus cierres, apretar el paso y tratar de convencer a un electorado que acudirá a las urnas el 4 de junio

La mayor parte de las actividades proselitistas ha quedado atrás. Pareciera que hasta ahora, lo que se hizo, se hizo.

Desde un principio uno de los matices que han caracterizado este proceso ha sido la acusación entre unos y otros. Quienes más se han agredido han sido los que, de acuerdo con algunas encuestas, son punteros en la contienda: el candidato de la coalición Por un Coahuila Seguro, Miguel Ángel Riquelme, y el de la Alianza Ciudadana Por Coahuila, Guillermo Anaya.

El candidato de Morena, Armando Guadiana, sigue haciendo la lucha por la entidad a donde ha venido en varias ocasiones el líder moral del partido, Andrés Manuel López Obrador; la perredista Mary Telma Guajardo, enarbolando en todo momento a las mujeres y sus derechos, sigue en la contienda, al igual que el abanderado del PT, José Ángel Pérez Hernández, quien basa su campaña en la búsqueda de justicia y la cárcel para quienes han saqueado Coahuila.

El independiente Javier Guerrero, uno de los que más avanza en su conectividad en redes sociales, y Luis Horacio Salinas, también independiente, hacen su lucha mediante sus respectivas ofertas políticas.

Sobre todo los aspirantes priísta y panista tiene campañas publicitarias sostenidas por sus fuertes prerrogativas y superan en esto a sus adversarios.

Para muchos analistas las peleas verbales no llevan a nada, mientras que las comparaciones publicitarias de promesas, promesas y más promesas, caen  en el apartado de cosas comunes.
 El candidato del PRI, Miguel Ángel Riquelme Solís, inició su campaña en Saltillo, lo que de entrada añade una simbología a su lucha: el aspirante enraizado en Torreón marca como su prioridad el electorado saltillense.

Sus lemas son: “Coahuila Seguro” y “Menos política, más carácter”. Y su propuesta es “Haré lo que se necesite con agallas”.

Sus principales adversarios lo ligan a los regímenes de los Moreira.

El panista Guillermo Anaya, de la coalición Alianza Ciudadana Por Coahuila, llegó fresco y sin sudar a la campaña política, después de un proceso interno en un principio cuestionado por su principal competidor, Luis Fernando Salazar.

Salió avante, como hace seis años, cuando estando en la ola de la cresta por el cambio trató de día arrebatarle el poder a los Moreira.

Anaya viene cargando con el sospechosismo que le imputa Riquelme y el PRI, por sus ligas con empresas mineras y por su enriquecimiento, algo que también le imputa su adversario del PT y la candidata del PRD.

Y al igual que Riquelme, hace uso de los spots y videos de impacto para convencer a la gente que es la mejor opción. El tema de la deuda y las acusaciones de corrupción en contra del exgobernador Humberto Moreira y sus familiares, son parte de su narrativa y promesa de cambio.
El fenómeno Guadiana arrancó desde antes de las campañas con un brioso empresario cuyas expectativas a nivel regional, de entrada, fueron buenas, sobre todo por su discurso torpedeando al oficialismo representado por la vieja escuela del PRI.

Su avance o retroceso se verá pronto.

El expriísta y ahora abanderado independiente Javier Guerrero impacta en redes sociales, tiene conectividad. Su experiencia en la administración y su reputación le han abonado en su campaña.

¿Le alcanzará? Esto también está por verse.

Es de esperarse que en los últimos 10 días de campañas, las acusaciones y señalamientos aumenten, aunque para el electorado sería más importante escuchar y ver propuestas de gobierno.
Pero como las estrategias de campaña las diseñan los candidatos y sus asesores, sepa usted que sorpresas estén preparando para los días venideros.

Por lo pronto, el electorado seguirá atento a ver el desarrollo de esta contienda, que como nunca antes tiene ingredientes que la hacen diferente a las anteriores.

Hoy no se sabe a ciencia cierta quién va adelante en la intención del voto, incluso se ha llegado a hablar de un empate técnico entre el priísta y el panista.

Sin embargo, la encuesta verdadera ocurrirá el próximo 4 de junio, cuando todos los coahuilenses de la lista nominal salgan a ejercer su derecho al voto.