Foto: Archivo
El 15 de mayo una camioneta se incendió y provocó daños en la barda del 'kínder', que fue reparada inmediatamente. La toma está a unos metros de la escuela “Cristian Enrique Zeller”, ubicada en la localidad Progreso de Juárez, del municipio de Acatzingo, Puebla

Con información de Central

Puebla.– A unos metros del kínder “Cristian Enrique Zeller”, ubicado en la localidad Progreso de Juárez, perteneciente al municipio de Acatzingo, hay una toma ilegal a un ducto de Petróleos Mexicanos (PEMEX) que los huachicoleros han hecho suya para extraer combustible en cualquier momento del día.

El punto conocido como “El Basurero” está en la calle 5 de Mayo entre los terrenos de cultivos de hortalizas, un par de viviendas y la institución, que recibe a más de 100 pequeños de entre 3 y 5 años.

El 15 de mayo pasado, una camioneta se incendió y provocó daños en la barda de la institución que fue reparada inmediatamente.

La advertencia de Protección Civil y Bomberos hacia los pobladores fue clara: hay daños irreparables al tubo de gasolina y cualquier intervención podría ocasionar una tragedia

Periódico Central realizó un recorrido por el lugar el pasado sábado alrededor de las 15 horas y pudo constatar que hay una camioneta que constantemente vigila la zona. Incluso hay vecinos que reciben llamadas telefónicas a las que contestan: “todo está tranquilo”

La escuela está a tres calles del zócalo de la comunidad, que conserva sus costumbres de los negocios de comida, fritangas y la música sonidera a todo volumen. Sin embargo, ahora, sólo los hombres toman tranquilamente a la sombra de los árboles del parque, como pudo constatar este diario en su recorrido.

El camino al ducto está cruzando el puente de la barranca del barrio de Juquila, habilitado a mediados de marzo luego de que las tomas clandestinas del camino principal fueran canceladas por las autoridades.

La advertencia de Protección Civil y Bomberos hacia los pobladores fue clara: hay daños irreparables al tubo de gasolina y cualquier intervención podría ocasionar una tragedia.

La explosión ocurrida la primera semana de marzo duró 3 días y obligo a más de 40 familias a desalojar sus viviendas.

“Ya no podemos ir a la escuela tranquilas. Se forman todas las camionetas y pasan los autos cargados de gasolina. Hay miedo de que se caiga la gasolina, de una explosión. No se puede vivir, no se puede dormir aquí”, denunció anónimamente una de los vecinos

Ahora, los huachicoleros tomaron una nueva toma clandestina a unos metros de la escuela preescolar y que en la explosión del 15 de mayo tumbó la barda. Las obras de infraestructura están frescas.

“Ya no podemos ir a la escuela tranquilas. Se forman todas las camionetas y pasan los autos cargados de gasolina. Hay miedo de que se caiga la gasolina, de una explosión. No se puede vivir, no se puede dormir aquí”, denunció anónimamente una de los vecinos.
En la mañana y principalmente a las 5 de la tarde, los huachicoleros continúan con el mismo modus operandi. Hacen la toma ilegal y más de 500 camionetas extraen con sus bidones el combustible.

El 24 de mayo, este casa editorial publicó que el titular de la Secretaría General de Gobierno de Puebla, Diódoro Carrasco aseguró que fueron más de 300, y no 148, las camionetas captadas con un dron en febrero de 2017 haciendo fila para cargar gasolina que era extraída ilegalmente de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el municipio de Acatzingo, Puebla.

Confirmó que la fila de autos fue captada por drones de inteligencia en la comunidad de Progreso de Juárez, perteneciente al municipio de Acatzingo, y que el incidente sucedió en febrero de 2017.

Fue el 18 de mayo cuando el periodista Carlos Loret de Mola publicó el video en el que se ve la fila de camiones que espera por cargar huachicol.

El video fue difundido a través del noticiero “Despierta con Loret” y publicado también en la columna del periodista en El Universal.

En los 17 municipios que conforman la Franja del Huachicol en Puebla, el robo de automóviles continúa siendo un foco rojo para las autoridades de seguridad, pues durante el primer cuatrimestre de 2017 este delito se incrementó en un 172 por ciento, en relación con el mismo periodo del año pasado.

Así lo reveló la Secretaría Nacional de Seguridad Pública (SNSP) en su último reporte con cierre a abril, donde revela que en lo que va del año se han presentado mil 881 denuncias por robo de auto, cuando el año pasado fueron solo 690.

A nivel estatal, se registraron 3 mil 44 automóviles robados, de los cuales el 61 por ciento se concentran en la franja que va de Esperanza a San Martin Texmelucan, pasando por la capital y su zona conurbada.

La ciudad de Puebla es la que concentra más cantidad de denuncias de este tipo, con mil 112; en segundo lugar está Tepeaca, con 126; y en tercero Amozoc, con 120.

En cuestión de crecimiento, con respecto a 2016, en Amozoc se disparó en 380 por ciento, al pasar de 25 denuncias en los primeros cuatro meses del año pasado a 120 en el mismo periodo de 2017.

Otro caso alarmante es el de Tepeaca, pues contabilizó 126 autos robados, muy por encima de los 52 del 2016.

En la capital se denunciaron mil 112 casos, cuando el año pasado fueron 387. El crecimiento es de 187.3 por ciento.

Fuera de la franja del huachicol, Tehuacán es el segundo municipio del estado con más autos robados. En total se tienen 368 denuncias, 243.9 por ciento más que en 2016.