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Analistas del Grupo Banorte Ixe estimaron que en el reporte quincenal del Índice Nacional del Precios al Consumidor (INPC) habrá un nuevo incremento del 0.10 por ciento, mientras que el componente subyacente registrará un alza de 0.18 por ciento

Ciudad de México. Previo al anuncio de la inflación en la primera quincena de junio que hará el próximo jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), expertos coinciden en que la escalada del índice en lo que va de 2017, ya ha rebasado los incrementos salariales que se comenzaron a aplicar a principios de año.

Analistas del Grupo Banorte Ixe estimaron que en el reporte quincenal del Índice Nacional del Precios al Consumidor (INPC) habrá un nuevo incremento del 0.10 por ciento, mientras que el componente subyacente registrará un alza de 0.18 por ciento.

Sobre un potencial incremento, José Luis de la Cruz Gallegos, presidente de la Comisión de Estudios Económicos de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), estimó que la cifra puede ubicarse hasta 6.3 por ciento a tasa anual en comparación al mismo periodo de 2016.

Mientras los analistas financieros de Banorte consideraron que el alza se explique por incrementos en los precios de los bienes, tanto en los alimentos procesados y servicios, De la Cruz consideró que la principal razón se deberá al incremento en los precios de los energéticos, así como a los rubros referentes a los alimentos. En tanto que el índice subyacente, que marca la parte estructural hacia donde se dirige la inflación, también mantendrá su tendencia al alza por los mismos elementos.

Inquirido sobre las repercusiones para la economía mexicana, el también director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) sostuvo que mientras la inflación se mantenga por arriba de los niveles del 6 por ciento, habrá una clara presión para que el Banco de México (BdeM) siga endureciendo su política monetaria, es decir, siga revisando al alza sus tasa de referencia para tratar de controlar la inflación, pero con el efecto negativo en el costo de crédito.

De la Cruz Gallegos dijo que los niveles inflacionarios ya repercuten en el mercado interno, lo cual se ha reflejado en la caída de las ventas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), originado por la pérdida del poder adquisitivo. Explicó que si bien a principio de año se realizaron incrementos salariales que rondaban el 4 por por ciento, estos ya se los “comió” la inflación.

Por otra parte, María Francisca Fonseca Paredes, Decana Región Sur de la Escuela de Negocios del Instituto Tecnológico de Monterrey (Itesm), sostuvo que efectivamente el poder adquisitivo ya mermó en lo que va del año, pero acotó que si una persona es capaz de acceder a un trabajo con una remuneración que compense los niveles inflacionarios, entonces no mermará el poder adquisitivo.

De la Cruz Gallegos advirtió que la presión inflacionaria no sólo está afectando al consumidor, sino que la cifra referente al productor también tiene efectos en la industria, pues si bien algunos componentes han disminuido, otros relacionados con insumos intermedios que son importados por las empresas siguen estando por arriba del 10 por ciento. Agregó que debido a esta situación, las empresas van a tener que hacer ajustes para no incrementar el precio de sus productos, pero al final si repercutirá en los mismos.

El integrante de Concamin acotó que el factor principal de la mayor inflación es el alza en el precio de los energéticos que ha mantenido el gobierno –tanto para el consumidor, como para las empresas–.

En ese sentido, Fonseca Paredes coincidió también que la escalada inflacionaria en el primer semestre de 2017 se debió en gran parte al gasolinazo aplicado en los primeros meses del año. La catedrática consideró que para mediados del año el INPC podría llegar hasta los 6.5, pero para finales de 2017 podría acercarse al 7 por ciento.

Fonseca Paredes sostuvo que a pesar de contar con una mayor inflación, se pueden tomar medidas para incentivar para mejorar el mercado interno, así como las exportaciones y compensar el índice con la generación de empleos que sean superiores a los 5 salarios mínimos, pues abundan los que llegan a tres.