José Manuel Rodríguez, corresponsal en Miami de CNN en Español, presenta hoy el documental “Pulse: Huellas de la Masacre”. Fotos: Especial
El corresponsal en Miami de CNN en Español, presenta hoy el documental ‘Pulse: Huellas de la Masacre’, sobre aquella tragedia que lo marcó en su trabajo periodístico y que retoma para presentarnos esas historias que tienen rostro

¡No te lo pierdas!
‘Pulse: Huellas de la Masacre’
¿Cuándo?: Hoy domingo
¿Dónde?: CNN en Español
Horario: 18:00 hrs.

En los Estados Unidos las llamadas “noches latinas” son, por lo general, noches de música, baile, tragos, buenos momentos, hermandad, orgullo y sobre todo diversión. Justo hace un año, en el bar gay “Pulse” de Orlando, Florida se vivía una de éstas... venezolanos, puertorriqueños, dominicanos, mexicanos y otros latinos disfrutaban una velada normal, hasta que el terror se hizo presente. Omar Mir Seddique Mateen juró lealtad al Estado Islámico y abrió fuego durante aquella noche, mató a 49 pesonas de entre 18 y 49 años. 

Es así como José Manuel Rodríguez, corresponsal en Miami de CNN en Español, presenta hoy el documental “Pulse: Huellas de la Masacre”, en donde nos cuenta historias de los sobrevivientes, familires o amigos de las víctimas... como la de Ángel, un chico que esa noche perdió a ocho amigos, y devastado acudió a los funerales de todos. Para José Manuel el documental es la manera de contar esas historias de esperanza, de superación y de cómo se sobrevive a un hecho con estas características. En entrevista para VANGUARDIA y a unos días de que se celebre la Marcha del Orgullo Gay, el periodista nos platica sobre este trabajo que será transmitido hoy en punto de las 18:00 horas (por CNN en Español).

-¿Qué te movitó a realizar este documental?-
“Haber cubierto la tragedia un año atrás, haber tenido que responder al ‘breaking news’ y correr hacia Orlando para reportar lo que sucedía durante aquella mañana. Te diría que es una de las grandes historias que han marcado mi vida, porque creo que ha sido el tiroteo más grande que se ha registrado en el país, el segundo ataque terrorista más grande de la historia de Estados Unidos. Fue una historia que como periodista te marca mucho... cubrirla, llegar ahí en el momento a la escena, ver cómo la cantidad de muertos y heridos subía, y después ver la cantidad de historias de familiares desesperados, una historia que de alguna manera nos involucraba mucho a los hispanos, murieron puertorriqueños, sobrevivieron cubanos, venezolanos, mexicanos también, de alguna manera una comunidad como la hispana fue atacada en su corazón en lo más profundo”.

Fotos: Especial

-Además de involucrar a la comunidad latina, esta tragedia involucra de primera mano a la comunidad LGBT-
“Es una historia en donde el terrorismo afectó a la comunidad gay, una comunidad que ha vivido un poco castigada y buscando mayor aceptación y peleándole a la discriminación, por lo tanto me propuse volver un año después justamente para contar esas historias más intimas de esperanza, de superación, de cómo se sobrevivie a un hecho de esta característica y eso corre para las madres, las familias, los sobrevivientes, los rescatistas, para quienes estuvieron ahí, para quienes han estado expuestos al síndrome postraumático que es muy típico en estos casos, de cuando la vida te pega una bofetada como ésta... a muchos les llevó hijos, padres, hermanos, amigos”.

-¿Cuál es una de esas lametables historias?-
“El caso de Ángel, uno de los muchachos que está en el documental y que fue al funeral de ocho amigos y al octavo ya su cuerpo y su alma no podía más del dolor... de golpe se quedó con cero amigos. 
Yo siempre he sentido cierta curiosidad por la naturaleza humana y por todos estos mecanismos que nos lleva a los seres humanos a sobrevivir las tragedias por más duras, por más complejas que sean... quise justamente volver contar historias desde la perspectiva que te decía, de la superación y de la espranza, a pesar de que no son historias felices son historias que también dejan muchísimas lecciones”. 

-¿Qué impacto crees que el documental tenga en la audiencia, sobre todo porque continúan ataques terroristas como el de Mánchester?-
“Es muy pretencioso que hable del impacto que pueda tener el documental, porque no me centro en el fenómeno del terrorismo como tal, sino que a partir de este ataque terrorista y brutal tiroteo yo quise dar las historias humanas, de alguna manera cuando a este tipo de tragedias les pones rostros, el de la madre, el de los sobrevivinetes, el de los familias, el de los rescatistas, creo que da otra dimensión. Porque Mánchester a cuántos kilometros nos queda de México o de Estados Unidos, a muchos... Orlando nos queda un poquito más cerca, y cuando los protagonistas son latinoamericanos en general que cayeron esa noche en esa discoteca en circunstancias tremendas difíciles y espantosas, creo que la historia se cuenta un poco sola, y fundamentalmente el televidente va a poder sacar esas conclusiones, Pulse ha sido muy visibles por diferentes razones y quizás ha sido el ataque más visible en América porque nos tocó cerquita, pero obviemante que las reflexiones van a saltar solitas en el documental”.

-¿Quién esperas que sea tu audiencia esta tarde?-
“Mi esperanza es que le llegue a cualquier persona que tenga un mínimo de sensibilidad, yo creo que obviamente a la comuinidad LGBT le va a llegar mucho porque fue un golpe enorme, asesinaron a 49 personas de una manera fría y calculada donde el autor estaba con una calma... y sabía perfectamente lo que estaba haciendo, fue una comunidad que terminó muy golpeada, y en el documental lo cuento, y cómo se han formado grupos sin patrocinio de ningún tipo, convocados por gente que se juntan a rezar o a reflexionar a ver que pasó, a ver cómo pueden de alguna manera unirse como comunidad y creo que eso es muy bonito y muy valioso. El documental obviamente que les va a llegar a todos los que estuvieron vinculados esa noche, pero uno aspira a que llegue a una audicencia más amplia y por eso es que uno se propone a contar las historias de carne y hueso, como la de un sobreviviente que estuvo tres meses postrado en su cama, que recibió cuatro balazos y que todavía tiene dos en su cuerpo y que no ha perdido la sonrisa y que se ríe contigo, y se toma todo lo que le ha pasado con una entereza que van a ver en el documental, claramente esas son las historias que uno quiere contar. Una historia que como dijeron las madres no se olvide, ni que la muerte de sus hijos sea en vano”.

Fotos: Especial

-Durante la tragedia y en tu cobertura posterior, ¿Qué fue lo que pasó por tu cabeza al vivir esto?-
“Creo que ahí uno no entiende mucho, uno se va a dormir con mucha desesperanza, con mucha rabia, imagínate habíamos trabajado 17 horas seguidas, era un día domingo y luchamos por ir a algún lugar de Orlando y conseguir algo de comida, no teníamos ni hotel reservado, en medio de esas actividades te vas a dormir con una profunda desazón, con profundo dolor, y sobre todo como a uno le ha tocado cubrir alguna tragedia sabes que esto recién empieza, que al día siguiente siguen los muertos, que sigue el dolor, que después vienen los funerales, que después viene entender... por lo tanto la primera noche es dura porque ves muchas cosas, porque tratas en tu reporteo de interpretar las preguntas que tiene la audiencia y tienes la certeza de que los días venideros obviamente no iban a ser buenos, sabíamos que se venían noticias poco alentadoras desde el punto de vista de muchos familiares y amigos según iban corriendo las horas.

“Uno siempre está entre comillas entrenado profesionalmente, tenemos que hacer nuestro trabajo pero a la vez tenemos el corazón en la mano, porque somos seres humanos y respiramos, y sentimos el sufrimiento del otro, y en casos tan específicos como este es lo que uno vive, esta tragedia es la más fuerte que me tocó cubrir. Ese sector de la ciudad (del tiroteo) se transformó durante diez días en un epicentro de actividad informativa, y desde el primer día hubo esperanza por anónimos que llegaban y nos regalaban agua y eso tu lo valoras como una coca cola en el desierto... ya te habla eso de la naturaleza humana, te da esa lucecita de esperanza en medio de una tragedia que te conmueve a todas luces”.

- Platícanos de tus funciones como corresponsal en Miami-
“Soy el corresponsal senior de Miami, prácticamente tengo tres años, cubro las noticias locales que tienen algún tipo de incidencia en América Latina, tratamos de que sea interesante para el norte de México, para Uruguay, para Bolivia... para todos los países, por lo tanto hay conferencias de emprendedores, tecnológicos, hay desde desfiles de moda hasta qué se yo, conferencias de avances médicos, relaciones políticas de Cuba, el mercado de biene raíces, siempre hay muchísimos temas que estamos cubriendo y migración muchísimo en toda la Florida, mostramos las cortes de inmigración, el zika, montón de temas que hay acá y que cubrimos de manera proactiva. También cuando los presentadores titulares no están me piden que los sustituya, y lo hago con muchísimo gusto y muy honrado por supuesto”.

-¿Cuál es la mayor satisfacción que te deja tu trabajo?-
“Es tener el regalo de la vida, de poder ganarme la vida en lo que me gusta hacer que es contar historias, mientras éstas sean sintómaticas del mundo en el que vivimos, del mundo actual, me siento quizá un poquitito más complacido de poder justamente hacer eso, contar esas historias que merecen ser contadas. Creo que toda aspiración de un periodista es contarlas, pero ciertamente hay unas, insisto, que por su temática social me parece que en estos días, en estos momentos es bueno tratarlas, tocarlas, volver a ellas...  y quizás muchas veces intentar nuevos enfoques, los probleas y las causas sociales están ahí y tenemos una responsabilidad fuerte al darle visibilidad”.


EL DATO

50 fallecidos durante el ataque terrorista del bar gay ‘Pulse’, incluyendo al perpetrador.

2004 es el año en que el bar ‘Pulse’ abrió en Orlando, creado para concientizar sobre el VIH.

¡Síguelo!
Twitter: @josemanuelcnn