Brooks Koepka logró birdies en tres hoyos para sentenciar su ventaja. Foto: Mexsport
Se está formando una tradición en Wisconsin, pues es ahí donde los bastoneros logran su primer major, al menos así ha sido los últimos 7 años y esta vez fue Brooks el vencedor

ERIN.- Brooks Koepka viajó por todo el mundo en busca de su mejor golf. Encontró la fama en su patria, consagrándose el domingo como campeón del Abierto de Estados Unidos.

Koepka se distanció de los candidatos con un seguidilla de tres birdies en los últimos nueve hoyos del campo de Erin Hills y terminó firmando una anotación de 67 golpes, cinco bajo el par de campo, una que le alcanzó para conquistar su primer major.

Un par en el último hoyo le sirvió para empatar el récord de anotación de Rory McIlroy, al quedar 16 bajo par y una ventaja de cuatro golpes.

Ni siquiera el viento pudo con el cúmulo de bajas anotaciones en Erin Hills. Y nadie pudo frenar a Koepka.

Empatado en la punta con seis hoyos por recorrer, Koepka embocó un putt para el par en el 13. Cuando Brian Harman se desmoronó, Koepka no perdonó: registró birdies en los siguientes tres hoyos.

Su reacción fue de total serenidad, la misma que tuvo su amigo y campeón del torneo el año pasado, Dustin Johnson.

67 golpes, cinco bajo par, fue la tarjeta que firmó Brooks Koepka en la ronda final del US Open. Foto: Mexsport

La victoria coronó una llamativa trayectoria del jugador de 27 años.

Sin tarjeta para competir en ningún tour tras salir de la Universidad Estatal de Florida, Koepka llenó su pasaporte con estampillas de todas partes del mundo. Fue a jugar a los torneos de menor jerarquía de la gira europea, viajando a países como Kazajistán, Kenia, Portugal e India.

Fue en un US Open hace 3 años cuando Koepka alcanzó un cuarto lugar para conseguir su tarjeta para competir en el tour de la PGA, encaminándose a competir en su primera Copa Ryder en 2016.

Ahora puede presumir de uno de los cuatro títulos del golf. Koepka se convirtió en el séptimo jugador seguido que obtiene su primer major.