Lo que está en juego es nuestra seguridad, no la de quienes tienen a su disposición escoltas profesionales para cuidarles

De acuerdo con el presidente Municipal de Saltillo, Isidro López Villarreal, la capital de Coahuila “cada vez necesita menos” un grupo de élite policial como el GROM y por ello debería diminuirse el número de efectivos que posee. Incluso, ha dicho, podría reducirse su tamaño actual a la mitad.

¿Cuál es la razón por la cual el alcalde considera que ya no existe “necesidad” de contar con un grupo de las características del Grupo de Reacción Operativa Metropolitana?

De acuerdo con los señalamientos realizados por el munícipe, al fijar posición en torno al tema, habría fundamentalmente dos razones para pensar en la disminución del número de efectivos del GROM:

La primera sería una relacionada directamente con las circunstancias que habrían dado lugar a su integración. Desde la perspectiva de López Villarreal, las condiciones de inseguridad que obligaron a la creación del Grupo habrían desaparecido o, al menos disminuido en un grado tal, que llevaría a concluir que el número de efectivos del agrupamiento es excesivo.

Vale la pena destacar al respecto que el dato relativo al número de elementos del GROM es desconocido —por “motivos de seguridad”, habría dicho el Alcalde— pero, dado que la cabeza del Ayuntamiento sí lo conoce, puede hacer los cálculos relativos a la proporción en que puede ser “recortado”.

La segunda razón sería de carácter financiero y, se entiende, estrechamente vinculada con la primera: al Ayuntamiento de Saltillo le cuesta alrededor de 70 millones de pesos anuales el sostenimiento de dicha agrupación, mientras que Ramos Arizpe estaría aportando apenas 1.2 millones de pesos anuales y el municipio de Arteaga, aunque obtiene beneficios de la existencia del mismo, no invierte un centavo en su sostenimiento.

El razonamiento parece lógico a primera vista: si ya no necesitamos de un cuerpo de élite, ¿para qué seguimos gastando en su existencia tanto dinero que bien podría emplearse en proyectos que realmente beneficien a la comunidad?

Y si los señalamientos del alcalde son ciertos, sin duda que todo mundo debería sumar su voz a la propuesta de reducir el tamaño del GROM.

Sin embargo, antes de unirnos al coro sería deseable que se nos proporcione más información y exista claridad respecto del presupuesto invertido en el sostenimiento de dicho cuerpo. Con los número en la mano, valdrá la pena realizar un análisis comparativo para saber si el costo se parece al que se tiene en otras ciudades —de México y del mundo— donde operan corporaciones similares.

Tomar una decisión tan relevante como prescindir de un agrupamiento policial que ha costado tanto construir, sólo a partir de la posibilidad de “ahorrar” recursos en sus sostenimiento parece poco sensato, al menos con la información disponible.

Y es que, al fin de cuentas, lo que está en juego es nuestra seguridad, no la de quienes tienen a su disposición escoltas profesionales para cuidarles.