Hallazgo. Además de restos humanos, en las fosas se han encontrado pantalones, blusas, calzado. / CUARTOSCURO
Además de restos humanos, en las cavidades se han encontrado pantalones, blusas, calzado, pertenencias de quienes fueron despojados de la vida

CDMX/VERACRUZ.- Desde el 3 de agosto de 2016, cuando los integrantes de la brigada de búsqueda del colectivo Solecito Veracruz clavaron la primera varilla en un predio junto al fraccionamiento Colinas de Santa Fe, 134 fosas clandestinas y más de 260 cráneos han sido encontrados, informó Lucía de los Ángeles Díaz Genao, integrante del colectivo.

Además de restos humanos, en las cavidades se han encontrado pantalones, blusas, calzado, pertenencias de quienes fueron despojados de la vida y la identidad; enterrados bajo paletadas de tierra propinadas por maquinaria pesada.

Un par de credenciales halladas entre los enterramientos ilegales permitieron la identificación de los únicos dos cuerpos que han podido retornar con sus familias hasta ahora. Fueron Pedro Huesca Barradas, exagente del Ministerio Público adscrito al operativo “Veracruz Seguro”, y su oficial Gerardo Montiel Hernández. Policías estatales en complicidad con criminales se los llevaron el 15 de abril de 2013 en José Cardel.

Casi cuatro años después, sus restos fueron hallados gracias al esfuerzo que el colectivo Solecito inició tras la confirmación de un secreto a voces que existía entre las familias de personas desaparecidas. Que al norte de la ciudad, junto al último fraccionamiento visible en la carretera Veracruz-Cardel, existía un cementerio clandestino.

Lo corroboraron el 10 de mayo de 2016, durante la marcha de Día de las Madres que organizan en el municipio, con un croquis de esa zona marcado con cruces, que les fue entregado anónimamente.

La recuperación de perfiles genéticos y la creación de nuevos llevó al colectivo Solecito a organizarse con la Policía Científica de la Policía Federal para organizar, a la fecha, seis tomas de muestra de ADN, desde 2016

ENTÉRESE
La falta de recursos en la Fiscalía General del Estado ha sido argumento de las autoridades para explicar por qué a dos meses de cumplirse un año de los primeros hallazgos de la brigada, no se hayan podido contrastar los restos con perfiles genéticos de desaparecidos.