Investigadores descubren lo que hace a la gente reconocer la alegría fingida

La próxima vez que cuentes o escuches un chiste, será mejor que no optes por la conocida “risa fingida o falsa”; ya que nueva investigación muestra que la gente se da cuenta cunado no eres genuino.

Para probar si las risas fingidas se distinguen de la genuinas, investigadores de la Universidad de California de Los Ángeles, grabaron varias risas espontaneas de un grupo selecto entre amigos al igual que risas fingidas, y se encontraron con que solamente logran engañar a la gente un tercio de las veces.

El estudio asegura que las risas falsas llegan a ser muy notables y obvias. Cunado las personas fingen una carcajada, la diferencia entre la velocidad de la risa y la respiración son muy notorias. Mientras más rápida sea tu risa, la gente cree más seguido que ésta es auténtica.

“Una cuantas risas falsa suenan bien, pero los oyentes parecen presentar atención a ciertas características acústicas que son difíciles de finguir” dice el autor del estudio, Greg Bryant de la UCLA para TIME.

En un experimento similar, los mismos investigadores redujeron la velocidad de la carcajada y preguntaron a los participantes su podían distinguir si se trataba de un animal o un ser humano.

Resultó que los participantes no podían distinguir se las risas auténticas se trataban o no de un ser humano, pero fueron exitosos al descubrir las risas fingidas e identificarlas como humanas o no humanas.

A veces ser sincero, tiene sus beneficios. Pero si no tienes otra alternativa, será mejor que practiques la velocidad de tu risa.

Con información de Shape.com