No pocas llamadas recibí, no pocos comentarios y apostillas coseché el pasado lunes y martes con motivo del texto aquí editado, que encabecé como este mismo hoy: “Dolor e impunidad”. Desgraciadamente, éste es nuestro sino y condena: más dolor, más impunidad. Sigo pensando lo mismo, es decir, tengo pocas ideas, tres o cuatro a lo mucho. Mi sesera no da para más, pero estas ideas están tan arraigadas, que nunca se van y sí se nutren con nuestro desdén, apatía, falta de solidaridad, indolencia y solapando aquello que hacen a diario las autoridades oficiales: causar dolor y navegar en la impunidad que otorgan sus cargos públicos y su red bien tejida de protección donde nosotros, los ciudadanos jodidos, somos los únicos agraviados.

No pocas llamadas recibí, no pocos comentarios y apostillas coseché. Hoy, como un triste retrato, de nueva cuenta se presenta todo igual. Nada cambia. Soy pesimista, nada va a cambiar. ¿De qué sirve el Sistema Anticorrupción federal al cual se le ha hecho pompa y boato? Pues de nada. En México, a nadie que tenga dinero o que desvíe dinero se castiga. Sólo a los jodidos que tienen hambre. Lo siguiente es del dominio público y usted lo sabe: fue mozo de estoques de Humberto Moreira. Primero lo hizo Alcalde de Saltillo por un día y nadie depositó un triste y pinchurriento voto por él. 

Luego lo hizo Gobernador de la misma manera, por “dedazo”. Nadie votó por él. Es democracia, pues. Es el exalcalde y exgobernador, Jorge Torres López, quien es prófugo de la justicia norteamericana, pero aquí nadie lo molesta. La leyenda urbana dice que lo han visto deambular entre San Pedro, NL y Saltillo. Yo juro haberlo visto pasar hace poco en una poderosa camioneta Suburban por la calle de Xicoténcatl con uno o dos autos escolta. Lo juro. Aquí nadie lo molesta y sigue vigente la ficha de la alerta internacional como uno de los “fugitivos más buscados” por la DEA, al acusarlo de lavado de dinero. Es la W-739029173. Imagino que el Sistema Nacional Anticorrupción es para otra gente, no para él. Sus hijas aparecen retratadas en todos los suplementos de sociales los fines de semana en bodas, despedidas de soltera, bautizos, tea party… vea usted con qué señoras y familias de la “alta sociedad” aparecen sonrientes y brindando. Otra más: lo del delincuente acusado en la Corte texana, el ciudadano Marciano Millán, donde señala por complicidad a cuanta autoridad de Coahuila había en su momento (Humberto Moreira y su equipo), es un escándalo internacional que aquí… nadie investiga.

Esquina-bajan
Impunidad es la divisa. ¿Por qué no cambian su residencia Jorge Torres o Humberto Moreira a paraísos de calidad de vida como Barcelona y sus Ramblas, o Nueva York y su Quinta Avenida? No lo sé. Puede usted adivinar mi respuesta, pero este par de exfuncionarios pueden estar tranquilos en México y en Coahuila. Aquí nadie los va a molestar. Delitos como el lavado de dinero, por ejemplo, es poco castigado. En los últimos nueve años sólo el 5% de las investigaciones terminan en sentencia condenatoria. Sólo 2 de cada 10 casos, los expedientes llegan ante un Juez.

Y cuando llega un grave delito ante el Ministerio Público y el Juez respectivo –por ejemplo, la muerte de un trabajador y lesiones graves en contra de otro, arrollados por la c. Alejandra Valdés Avalos, mientras conducía en estado de ebriedad– se protege al victimario y no a la víctima debido a “olvidos” y/o “errores” en el momento de integrar las averiguaciones (Rafael Martínez y Elisa Valdés, Juez María Antonieta Leal). ¿De qué sirven las Leyes de primer mundo de México y Coahuila? Tal vez las Leyes sólo sirvan para evadirlas.

En España está detenido Juan Manuel Muñoz, apodado “El Mono.” A quien también en EU lo tienen bajo investigación. Está vinculado con medio Coahuila. Muñoz fue detenido en España dentro de una investigación con el expediente 1232/2016UDEF-BLA. ¿Ha sabido usted al día de hoy si la Embajada y el Gobierno de México lo han apoyado como en su momento apoyaron a HMV y familia? ¿Entonces hay trato discrecional a ciertos políticos y ciudadanos? El desprestigio de Coahuila es brutal. ¿Por qué la Corte de Texas no hizo caso de la “influencia”, de las declaraciones y pataleos de Armando Luna, Verónica Martínez y Miguel Ángel Riquelme que defienden a HMV?

Letras minúsculas
Un político de México y Coahuila goza de la credibilidad de un merolico de mercado… nada.