Tradicionalista. Antonio Guerra Pérez, investigador del Instituto de Ecología Aplicada de la Universidad de Tamaulipas. / Archivo
Guerra Pérez señaló que esa gente ya no está transmitiendo sus conocimientos a otras generaciones para desarrollar lo que es la medicina tradicional.

En el noreste del país se está perdiendo el acervo cultural ancestral que representa la gente que se dedica a la medicina natural, llámense yerberos o curanderos, señaló el maestro investigador del Instituto de Ecología Aplicada de la Universidad de Tamaulipas, Antonio Guerra Pérez.

Luego de su participación en la Expo Agro Industrial y Ganadera Canacintra 2017, Guerra Pérez señaló que esa gente ya no está transmitiendo sus conocimientos a otras generaciones para desarrollar lo que es la medicina tradicional.

Como ejemplo citó que en un estado como Tamaulipas hay 16 curanderas (72 años en promedio su edad), pero no están preparando a nadie que las supla, cuando nada más en las montañas de ese estado se puede tener acceso a 259 plantas medicinales.

En el pasado, comentó que los curanderos empezaban a preparar desde niños a quienes los suplían, durante 15, 20 y hasta 30 años, estos últimos se convertían en su brazo derecho hasta que moría el curandero y entonces lo sustituían.

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Sin embargo, actualmente debido a que los niños tienen más acceso a la educación y porque la gente confía más en un médico alópata que en un curandero, ha disminuido la transmisión de los conocimientos de los curanderos/yerberos a nuevas generaciones.

En el campo comentó que estos servicios se utilizan principalmente para tratar enfermedades antidiarreicas, enfermedades bronquio respiratorias e infecciones de vías urinarias. De hecho, comentó que pueden llegar a tener hasta 32 plantas antidiarréicas para atender esa enfermedad.

Por lo pronto, entre las medidas que se han tomado para no perder los conocimientos de los curanderos y yerberos, está que se empezó a elaborar una lista de las especies que utilizan, cómo son empleadas y para que enfermedad.

Dicha información la están guardando y entre ella destacó que las curanderas del sur de Tamaulipas, han perfeccionado un brebaje que llaman pócima de maguey que es utilizado para curar el cáncer en etapas tempranas y de ello añadió que existen testimonios.