Contaminación. Del arroyo Los Ojitos, en la colonia República Poniente, emanan fétidos olores. / Mayra Franco
Fallan en drenaje provocaron la emanación de aguas negras por varios días

Después de por lo menos 14 días de haber hecho las primeras llamadas solicitando una intervención en el drenaje, los vecinos de la colonia Jardines del Valle, dicen que “al parecer” Aguas de Saltillo realizó el pasado miércoles los ajustes necesarios del problema que durante todos esos días desprendió olores fétidos y de aguas negras hasta el hartazgo.  

Los vecinos de la calle Real de Jardines del Valle, reportaron a VANGUARDIA que los olores desprendidos parecían ser parte de un problema que tendría que resolver el servicio de Aguas de Saltillo, al tratarse de las tuberías del drenaje que en cada lluvia se desprenden, aunque dudan de que el servicio de compostura haya sido el efectivo, y esté en condiciones óptimas para operar.

La tubería se encuentra instalada dentro del paso del arroyo Los Ojitos que separa a su colonia con la República Poniente, en medio de la maleza que ha crecido, y al mismo tiempo evita que los trabajos puedan ser supervisados por ellos mismos.

Aunque desde el martes por la noche, los olores disminuyeron paulatinamente, los vecinos narraron que durante las dos semanas en que denunciaron constantemente el problema, no podrían abrir ventanas e incluso puertas, ni utilizar sus aparatos de clima, pues el ambiente era desagradable, y mayormente resentido en niños y adultos mayores. 

Aunque la situación cambió durante las primeras horas del miércoles, aseguran que Aguas de Saltillo nunca se presentó para mostrar el plan que fue efectuado, ni cuáles fueron las composturas que le hicieron a la instalación que se ubica justo detrás de sus predios. 

Al desconfiar de que el problema fuera resuelto en su totalidad, los vecinos dicen que se organizarán para que el Ayuntamiento de Saltillo dé continuidad a este asunto, pues algunas de las familias que viven en dichas colonias tienen bebés pequeños y personas con enfermedades crónicas, que podrían ser perjudicadas por un foco de infección.